Sanguijuela sicodélica (Tira lineas negro, plumones rojo y negro sobre papel)
Somos experiencia y reflexiones. Dentro de nosotros hay un cosmos infinito y dinámico que jamás se detiene. Esto produce energía, emociones, frecuencias de existencia. Por eso las vidas en eterno aprendizaje, o bien en eterno conflicto, son manjares suculentos para las sanguijuelas psicodélicas. Estas son invisibles y se posan sobre la cabeza, mordiendo la frente para succionar los pensamientos, las emociones, los recuerdos y todo cuanto puedan, hasta explotar. Porque estas criaturas extrañas comen hasta morir. Se vuelven adictas a su propio alimento al experimentar tal torbellino de experiencias. Lo perciben como un viaje psicodélico en el que todas las cosas que formaron parte de la vida de su víctima se manifiestan al unísono, en una danza de materias entrelazadas y codependientes. Un espectáculo hermoso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario