Traición (Lapicero negro sobre papel)
El gigantesco templo de Asshani es también una nave interplanetaria en busca de conocimiento. Su tripulación, que en algún momento fueron mamíferos poseedores de una tecnología casi divina, con el tiempo eligió el transhumanismo como próximo paso evolutivo. Cada siglo que pasaba, iban integrando a sus cuerpos más y más piezas de tecnología, aumentando la longevidad, expandiendo sus redes neuronales, sintiendo la realidad a un nivel extracorporal, hasta que llegó el momento en que el templo de Asshani y su tripulación se convirtieron en un solo ser: un gigante biomecánico con la conciencia de miles conviviendo en perfecta sincronía colectiva.
El templo de Asshani siguió su viaje por el universo, aprendiendo cuanto podía, hasta que se encontró con otro tipo de seres que, al igual que él, estaban en búsqueda del conocimiento eterno. Por ello se mostró amable al compartir una senda en común.
Asshani sentenció su existencia al abrir su corazón, al dejarles entrar. Pues si bien estas nuevas criaturas también buscaban conocimiento, su finalidad era la imposición, la violencia. Era el conocimiento usado como un arma. El gran Asshani, la gigantesca nave biológica espacial, lloró al sentir cómo hackeaban su mente, insertándole un extraño bastón humeante en la frente. En esos momentos de terror comprendió que estos nuevos seres no apreciaban la vida más que la suya propia, pues todas las otras criaturas les eran insignificantes e inferiores, a menos que pudieran explotarlas.
No todos los que buscan conocimiento buscan verdad.